
Un paisaje simple
El negro
Yacanto
Genia, ¡Pura vida …! Cuantas historias para contar
Y sí la recortamos….. ¿Gana o pierde la fotografía?

El encuadre fotográfico juega un papel clave en la calidad de la fotografía. Sin embargo, el que observa la fotografía tiene su propio gusto. Queda dilucidar ¿Cuál es el propio encuadre que nos satisface más? . Expongo un ejemplo sobre esta fotografía de caballos con fondo de Yacanto para que puedan observar la diferencia. Para comparar pueden observar el post anterior.
A mí me gusta la segunda. Es cómo que ganan fuerza los caballos. La pérdida es un un poco de cielo que, según mi opinión, no aportaba mucho. Sin embargo, debo admitir que pierde profundidad.
¿Cuál te gusta más?
Caballos en Yacanto foto 2
Quemado y solo
Flores de Yacanto
Paisaje blanco y negro de Yacanto
Paisaje de Yacanto de Calamuchita con caballos
Para amigos fanáticos del automovilismo
Colores de Yacanto
Dos tomas más de Valle del Golf
Valle del Golf, Ruta 45, Córdoba
Niña
Altos del Bosque en color
Paisaje desde Altos del Bosque, Yacanto de Calamuchita
Ovejas pastando
Sir Francis D.
Paisaje camino de Yacanto a Río Grande
La tormenta desde Villa Risteau
Caballos en Yacanto
Altos del Bosque
Tormenta en Yacanto
La antigua casa de Don Pedro
La puerta del Vergel
La Tapera en sepia
Luces y sombras en San Teodoro
Los números de 2014
Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2014 de este blog.
Aquí hay un extracto:
Un tren subterráneo de la ciudad de Nueva York transporta 1.200 personas. Este blog fue visto alrededor de 7.600 veces en 2014. Si fuera un tren de NY, le tomaría cerca de 6 viajes transportar tantas personas.
Fotos de Cartagena tomadas por Teodoro Ciampagna
Pilu
Fotos de Bogotá en blanco y negro
Imágenes de Cartagena de Indias
Las luces listas

La noche estaba cayendo.
Calor, brisa marina y humedad.
Pero la magia, la magia de Cartagena comenzaba una vez más.
Frente a la iglesia de San Pedro Claver, las luces habían sido prendidas.
Esperaban ser repartidas sobre las mesas del restaurante.
La música comenzaba.
Duendes y magos de la noche comenzaban a llegar.






























